TRAYECTORIA EN LA GUARDIA CIVIL

 

Joan Miquel Perpinyà fue miembro destacado del Cuerpo de la Guardia Civil desde septiembre de 1992 hasta noviembre de 2011. Ingresó con 18 años y estuvo más de 19 años en servicio activo.

 

Juró bandera el 24 de octubre de 1992 en la Academia de Guardias de Baeza (Jaén) y tras superar los 9 meses del periodo de formación académica fue destinado a los puestos de Algaida y Sencelles (Mallorca) para realizar el año de prácticas. Una vez superado, obtuvo destino en el puesto de Pont d’Inca (Mallorca). De mayo a julio de 1995 realizó el curso de Circulación y Tráfico, especialidad de atestados. Desde mayo de 1996 hasta julio de 2007 estuvo destinado en el Subsector de Tráfico de Baleares, en Palma de Mallorca.

 

Fue cesado en el destino por orden del director general del Cuerpo, Joan Mesquida Ferrando, el 24 de julio de 2007, pero recurrió el cese ante la jurisdicción contencioso-administrativa. El Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Sala de lo Contencioso Administrativo, sección sexta, el 11 de enero de 2011 anuló el cese en el destino por considerarlo injustificado y contrario a Derecho.

 

CAMPAÑAS DE INDULTO Y NO APLICACIÓN CÓDIGO PENAL MILITAR EN LA GUARDIA CIVIL

 

En octubre de 1998 se afilió a la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC). En marzo del año 2000 se hizo cargo del área jurídica de la delegación provincial de Baleares. Desde esa responsabilidad tuvo un papel importante en cuanto a casos de varios agentes condenados por tribunales militares a penas de prisión por hechos nimios o de poca importancia, en aplicación del Código Penal Militar [1]. En mayo de 2003 AUGC puso en marcha una campaña de concienciación y recogida de firmas, de la que fue el responsable. Gracias a esta campaña se consiguió que el Gobierno concediese indultos parciales a algunos agentes condenados como Asunción López Arias y Vicente Salvador Perelló [2], lo que les permitió salir anticipadamente de la cárcel militar de Alcalá Meco. No obstante, hubo muchos otros agentes que no consiguieron eludir la prisión pero por vez primera sus casos fueron dados a conocer públicamente e incluso se organizaron concentraciones de apoyo a las puertas de la cárcel cuando tuvieron que ingresar.

 

Esta campaña creó un efecto en la opinión pública claramente contrario a la aplicación de penas de prisión a guardias civiles por meras infracciones laborales de poca gravedad e intrascendentes en muchos casos. La asociación, tras presentar una queja ante el Defensor del Pueblo, consiguió que este órgano dirigiera una recomendación al ministerio de Justicia, en el sentido de modificar el artículo 44 del Código Penal Militar, reflejada en su informe del año 2003 (Recomendación 126/2003, de 9 de octubre) [3], para que se modificase el artículo 44 de dicho Código Penal y los agentes de la Guardia Civil pudiesen beneficiarse de la reducción condicional de la condena como el resto de ciudadanos y de este modo no ingresaran en prisión si carecían de antecedentes penales y la condena era inferior a dos años. Esto supuso un importantísimo respaldo a los postulados de AUGC. Sin embargo, el ministerio de Justicia del ejecutivo Aznar no aceptó la recomendación.

 

ELECCIONES AL CONSEJO ASESOR DE PERSONAL DE LA GUARDIA CIVIL

 

Siendo aún vocal de asuntos jurídicos en Baleares, se celebraron las primeras elecciones en la Guardia Civil el día 9 de julio de 2002 para elegir a los miembros del primer Consejo Asesor de Personal de la Guardia Civil (CAP). Fue elegido compromisario y finalmente vocal de dicho Consejo Asesor por la Escala de Cabos y Guardias, cargo que desempeñó hasta que el 28 de septiembre de 2004 presentó su renuncia junto a otros 29 agentes (todos los vocales pertenecientes a AUGC) de un total de 38 que componían el Consejo. En las siguientes elecciones que se celebraron dos años más tarde, durante el 2004, AUGC promovió la abstención pues consideraba fracasado dicho órgano. El resultado de participación en esas elecciones fue del 0,83%, cuando dos años antes había sido del 39,9% de la plantilla total del Cuerpo. Un estrepitoso fracaso para la dirección general y un rotundo éxito para AUGC.

Como vocal del CAP participó activamente en un grupo de trabajo creado en la Dirección General de la Guardia Civil, para la redacción del “II Plan de prevención de conductas suicidas” que vio la luz en abril de 2004 [4]. La entrada en vigor de este plan ha supuesto un importante descenso en el número de conductas autolíticas en la Guardia Civil

 

DISCRIMINACIÓN PAREJAS HOMOSEXUALES EN CASAS CUARTEL

 

El 1º de noviembre de 2002 saltó en los medios de comunicación una polémica ante la petición de un agente de la Guardia Civil para que le asignaran un pabellón oficial en el cuartel de Vilafranca (Mallorca) donde convivir con su pareja del mismo sexo y con quien formaba pareja de hecho de forma legal [5]. Este agente fue representado por la AUGC y Perpinyà, en su condición de secretario de asuntos jurídicos de Baleares, fue el encargado de representar al agente que solicitaba la vivienda. El día 4 de noviembre, tan solo tres días después de surgido el escándalo en la prensa y ante la presión mediática desplegada, la Dirección General de la Guardia Civil anunció en un comunicado que se autorizaba la ocupación de sus pabellones a las parejas homosexuales y se modificaba la orden general que establecía una discriminación por razón de orientación sexual [6]. El propio Director General Santiago López Valdivielso reconoció en una entrevista al periódico “El Mundo” que había decidido modificar la normativa interna sin consultar al Consejo Superior de la Guardia Civil ni al ministro del Interior Ángel Acebes, pues daba por hecho que se habrían opuesto radicalmente [7].

 

El 2 de diciembre de 2002, Perpinyà concedió una larga entrevista en el nº 46 de la conocida revista “Zero” [8], publicación mensual dirigida mayoritariamente al público homosexual. En esa entrevista reconocía abiertamente su condición sexual, convirtiéndose en el primer guardia civil que se declaraba públicamente gay. Esta entrevista tuvo amplia repercusión mediática en la prensa, radio y televisión, incluso en medios de comunicación extranjeros.

 

PORTAVOZ NACIONAL DE AUGC

 

En julio de 2003 fue designado Secretario Nacional de Comunicación y portavoz de la Junta Directiva Nacional, diseñando la política de comunicación y de relaciones con los medios de comunicación de la AUGC y dirigiendo las campañas informativas y las publicaciones internas y externas de la organización. A partir de este momento y hasta que abandonó la junta directiva nacional de la Asociación, en abril de 2008, es decir durante casi 5 años, fue la cara visible de AUGC públicamente, con una presencia mediática más que destacada, siempre relacionada con la Guardia Civil y la lucha por los derechos de los guardias civiles, como en los asuntos que tratamos a continuación.

 

CONGRESO DE AUGC EN MADRID

 

El 22 de enero de 2004 se celebró un Congreso de AUGC en el Palacio de Congresos de Madrid. Durante este acto intervinieron representantes de los partidos políticos parlamentarios. La intervención más destacada fue la del entonces portavoz parlamentario del PSOE (entonces en la oposición) Jesús Caldera, quien se comprometió ante un auditorio de 1.300 personas a una “desmilitarización progresiva” de la Guardia Civil [9]. Perpinyà fue el encargado de conducir el acto.

 

LOS ATENTADOS DEL 11-M Y LA TRAMA ASTURIANA

 

El 11 de marzo de 2004 acontecieron los brutales atentados terroristas contra los trenes de cercanías en Madrid. El día 28 de junio de 2004 escribió en el diario “El Mundo” un artículo titulado “El despotismo ilustrado en la Guardia Civil” [10], donde criticaba la gestión del director general de la Guardia Civil, el teniente general del Ejército del Aire Carlos Gómez Arruche.

 

A lo largo de la compleja investigación de los atentados del 11-M se revelaron graves deficiencias en las pesquisas llevadas a cabo por la Guardia Civil de lo que se vino en denominar la "trama asturiana", quien supuestamente vendiera los explosivos a los islamistas que atentaron contra los trenes en Madrid.

 

El 22 de noviembre del mismo año 2004 Perpinyà publicó otro artículo en la tribuna del periódico “El Mundo” titulado “La Guardia Civil, enferma” [11], criticando con dureza los errores cometidos en la investigación del tráfico de explosivos y la ocultación de pruebas a la Audiencia Nacional para evitar el conocimiento de tales errores por parte de los responsables del Cuerpo en Asturias.

 

TRABAJOS PARA LA ELABORACIÓN DEL ESTATUTO PROFESIONAL

 

De febrero a mayo de 2005 participó en el seno de la Secretaría de Estado de Seguridad en un grupo de estudio para el impulso y desarrollo del régimen estatutario de la Guardia Civil, en representación de AUGC. De ese grupo de estudio salió un borrador de ley de derechos y deberes muy avanzado y claramente favorable a las tesis de AUGC que, sin embargo, no vio la luz por las reticencias de la cúpula militar del Cuerpo y del ministerio de Defensa.

 

CASO ROQUETAS

 

El 24 de julio de 2005, un ciudadano que había acudido al Cuartel de la Guardia Civil de Roquetas de Mar (Almería) falleció de forma violenta en las dependencias policiales [12]. El 26 de agosto de 2005 publicó nuevamente en la sección Tribuna libre del rotativo “El Mundo” un artículo titulado “Arruche: un tremendo error” [13], donde pedía la dimisión del director general de la Guardia Civil por su gestión de la crisis.

En septiembre de 2005 publicó un libro, editado por AUGC, titulado “El caso Roquetas, la Guardia Civil en la prensa” [14]. A través de este trabajo hizo un profundo análisis de lo acontecido, del examen que los medios de comunicación habían hecho, de la gestión del “incidente” por parte del Gobierno y del director general Gómez Arruche, y, por supuesto, de la posición de AUGC en general y de la suya en particular, ante un caso de malos tratos como fue el de la muerte en dependencias policiales y bajo custodia policial de Martínez Galdeano. A raíz de su postura de mantener una clara exigencia para que se aclararan los hechos y que se depuraran las responsabilidades a que hubiera lugar, y de respeto profundo a los derechos humanos, alejándose de una postura corporativista o complaciente con los implicados, padeció una durísima campaña de insultos y amenazas que incluso trascendió en los medios de comunicación [15].

 

DECLARACIONES DEL GENERAL MENA

 

El 6 de enero de 2006, durante el discurso solemne con motivo de la Pascua Militar, el teniente general del Ejército de Tierra y general jefe de la Fuerza Terrestre, José Mena Aguado, afirmó que si algún Estatuto de autonomía sobrepasaba los límites de la Constitución, el Ejército, como garante de la Carta Magna, tendría que intervenir [16]. Estas sediciosas palabras levantaron una virulenta polvareda política. Perpinyà publicó entonces un artículo en varios medios de comunicación, titulado “El general Mena, la Guardia Civil y el poder” [17](página 91). Algunos días más tarde, un nutrido grupo de oficiales y jefes militares –también algunos de la Guardia Civil–, la mayoría en la reserva, publicaron una carta de apoyo a Mena en el periódico La Razón [18], lo que probaba que no se trataba de una actitud aislada.

 

MANIFESTACIÓN DE GUARDIAS CIVILES EN MADRID EL DÍA 22 DE ABRIL DE 2006. SUSTITUCIÓN DEL GENERAL GÓMEZ ARRUCHE POR JOAN MESQUIDA. MANDO ÚNICO

 

El día 22 de abril de 2006 AUGC organizó un acto en la plaza mayor de Madrid bajo el lema “Guardias civiles por la dignidad y con la democracia” [19]. Fue la primera gran manifestación de guardias civiles de la historia. Perpinyà, en calidad de secretario de comunicación,fue el encargado de conducir el acto, que reunió a miles de agentes provenientes de todo el país.

 

Pocos días después, el día 28 abril, se dispuso el cese del general Gómez Arruche, siendo sustituido al frente de la Guardia Civil por Joan Mesquida [20], quien el 8 de septiembre de 2006 pasaría a ser también Director General del Cuerpo Nacional de Policía, asumiendo el mando único de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, vieja reivindicación de AUGC [21]. Perpinyà expresó públicamente con artículos en la prensa su opinión sobre la gestión de Gómez Arruche, sobre su cese y el nombramiento de Mesquida [22].

 

LA CÚPULA DE LA GUARDIA CIVIL EN BALEARES EN EL BANQUILLO

 

El 4 de diciembre de 2006, ocupando ya el cargo de Secretario General de AUGC, Perpinyà dio instrucciones a los servicios jurídicos de la Asociación para que esta se personase como acusación particular en la causa abierta en un juzgado de Palma de Mallorca contra la cúpula de la comandancia de Baleares (un coronel, un teniente coronel y un capitán), en un caso de corrupción y de falsificación de documentos para obtener fondos de forma ilegal. Desde el primer momento, se pusieron trabas a esta personación e incluso se fijó una elevadísima fianza, con el claro objetivo de que no hubiese más acusación que la ejercida por el Ministerio Público, el cual había pergeñado un pacto de forma que se evitase el juicio. Sin embargo, se ejerció la acusación popular y la cúpula de la Guardia Civil de Baleares fue condenada a penas de prisión [23]. Más tarde, el Tribunal Supremo redujo la condena del anterior primer jefe de la Comandancia, el coronel Javier García Peña, a un año y medio de prisión y absolvió al resto de condenados en primera instancia [24].

 

SECRETARIO GENERAL AUGC

 

A partir del 1 de octubre de 2006, tras ganar las correspondientes elecciones el día anterior, ocupó el cargo de Secretario General de AUGC [25], máximo dirigente de la organización a nivel nacional hasta que dimitió el 5 de abril de 2008.

 

Durante su mandato se dedicó fundamentalmente a impulsar las negociaciones políticas con respecto a los objetivos planteados -el estricto cumplimiento del programa electoral del PSOE- y, llegado el caso, impulsar las movilizaciones planificadas y finalmente llevadas a cabo, así como la negociación y enmienda de los proyectos de ley objetivo de las mismas: A) una nueva ley disciplinaria de la Guardia Civil que suprimiese la sanción de arresto y B) una ley de Derechos y Deberes que regulase el asociacionismo profesional en el Cuerpo. Se llevaron a término determinadas acciones en orden a lograr el cumplimiento del programa electoral del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y que se concretaba en la elaboración de los dos proyectos de ley ya citados.

 

FIN DE LOS ARRESTOS DISCIPLINARIOS

 

EL 2 de noviembre de 2006, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo sentenció en el caso D'Acosta Silva contra España, que las sanciones disciplinarias privativas de libertad en el ámbito de la Guardia Civil constituían una vulneración del artículo 5º del convenio Europeo de Derechos Humanos del Convenio [26]. Así, el 7 de diciembre el Director Adjunto Operativo de la Guardia Civil, a iniciativa del Director General Joan Mesquida, ordenó que “a partir de la recepción de la presente y en lo sucesivo se abstendrán de imponer sanciones de arresto al personal del Cuerpo”. Este fue un importantísimo éxito para AUGC y suponía la definitiva eliminación de los arrestos.

 

INICIO DE LAS MOVILIZACIONES PARA CONSEGUIR LAS DOS LEYES QUE EL PSOE HABÍA PROMETIDO

 

El 5 de diciembre 2006, 192 dirigentes nacionales y provinciales de la Asociación entregaron sendas quejas por escrito y vistiendo el uniforme reglamentario ante el Defensor del Pueblo en Madrid [27]. El 28 de diciembre siguiente, Perpinyà mantuvo una reunión con el Subsecretario del Ministerio del Interior, Justo Zambrana, donde se empezó a negociar el texto de las leyes que se reclamaban.

 

Ante el fracaso de las negociaciones, el 20 de enero de 2007 se celebró una concentración en la Plaza Mayor de Madrid, donde se reunieron más de 3.500 agentes de uniforme y muchos más de paisano [28].

 

Días más tarde, la Dirección General de la Guardia Civil anunció la apertura de expedientes disciplinarios y suspensiones cautelares de tres meses de duración a 20 dirigentes de los más de 40 que ocupaban la tribuna [29]. El 10 de diciembre de 2007, una vez concluido el expediente, fue sancionado por falta muy grave con suspensión de empleo por un año, aunque en un principio se proponía la separación del servicio. Fue recurrida ante la jurisdicción contencioso-disciplinaria militar y el día 1º de marzo de 2011 la Sala de Justicia del Tribunal Militar Central dictó sentencia estimando parcialmente el recurso, reduciendo la sanción a falta grave y tres meses de suspensión [30]. Se presentó recurso de casación ante el Tribunal Supremo, que dictó sentencia el 28 de junio de 2013 confirmando la sanción de tres meses de suspensión y falta grave.

 

El 9 de marzo, mes y medio después de la manifestación, se retomó la negociación entre el Gobierno, el Grupo Parlamentario Socialista y la AUGC en el despacho del portavoz parlamentario del grupo socialista en el Congreso de los Diputados, Diego López Garrido. El 15 de marzo se celebró una 2ª reunión y llegaron a un acuerdo para apoyar los dos proyectos de ley que fueron aprobados por el Consejo de Ministros al día siguiente, iniciándose así su tramitación parlamentaria [31].

 

Tras su tramitación en la Cámara alta, las dos leyes volvieron al Congreso y el 4 de octubre de 2007 fueron aprobadas definitivamente en el Congreso la Ley Orgánica 11/1997 de Derechos y Deberes de los guardias civiles y la Ley Orgánica 12/1997 de régimen disciplinario, siendo rechazadas las enmiendas del Senado. Presenció junto a todos los miembros de la Junta Directiva Nacional esta votación desde la tribuna de invitados, destacando ostentosamente la ausencia absoluta de ningún representante de la Guardia Civil, lo que demostraba nítidamente su oposición a la aprobación de las leyes que se venían demandado durante años y que el PSOE había prometido en su campaña electoral.

 

DIMISIÓN AUGC

 

El 5 de abril de 2008, cuando ya estaba cumpliendo la sanción de suspensión de empleo, presentó su dimisión como Secretario General de AUGC y convocó elecciones de conformidad con los Estatutos, una vez solicitada la inscripción de AUGC en el registro de asociaciones profesionales de la Dirección General de la Guardia Civil, desvinculándose totalmente de la actividad asociativa, aunque continuó como afiliado de base. Su marcha de la secretaría general fue muy aplaudida por otras asociaciones profesionales [32].

 

A pesar de ello, aún tuvo que hacer frente a un proceso disciplinario por falta muy grave en agosto 2008, donde se propuso su expulsión del Cuerpo [33] por falta muy grave, bajo la acusación de “la negativa injustificada a someterse a reconocimiento médico (…) legítimamente ordenada por la autoridad competente, a fin de constatar la capacidad psicofísica para el servicio” (art. 7.24 Ley Orgánica 12/2007), cuando en realidad jamás fue citado, ni verbal ni telefónicamente, como se argumentaba falsamente [34]. Se propuso al director general la sanción de separación del servicio pero este ordenó reducir la acusación de falta muy grave a falta grave y sancionar con pérdida de diez días de haberes. Sin embargo, tal pretensión no prosperó al haberse producido la caducidad del procedimiento disciplinario, siendo archivado el expediente sin declaración de responsabilidad en abril de 2009.

 

El 10 de diciembre de 2008 cesó en la situación de suspenso de empleo y volvió a pasar a la situación de servicio activo, pendiente de asignación de destino.

 

El Sindicato Unificado de Policía (SUP) le otorgó la medalla de oro del sindicato, que le fue entregada el 9 de junio de 2009 durante el 9º Congreso Nacional celebrado en Toledo, ante el secretario general del SUP José Manuel Sánchez Fornet, el ministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba y el director general de la Policía y la Guardia Civil Francisco José Velázquez.

 

RETIRO

 

El día 27 de octubre de 2011 le fue notificada la Resolución delegada de la Ministra de Defensa de fecha 20.09.2011, por la que se acuerda declarar la inutilidad permanente para el servicio por insuficiencia de condiciones psicofísicas, pasando a la situación de retirado y perdiendo la condición de guardia civil y militar de carrera con fecha 9.11.2011.

 

 

 


[1]

http://www.cadenaser.com/actualidad/audios/carta-abierta-asuncion-lopez-arias/csrcsrpor/20031001csrcsr_5/Aes/

http://gbooks1.melodysoft.com/app?ID=PRENSA-AUGC&DOC=961

[2]

RD 527/2004, de 1 de abril, por el que se concede el indulto parcial a María Asunción López Arias y RD 1418/2003, de 17 de noviembre, por el que se concede el indulto parcial al guardia civil Vicente Salvador Perelló.

[1]http://www.elpais.com/articulo/espana/Orden/ingreso/prision/guardias/civiles/faltas/servicio/elpepiesp/20040129elpepinac_26/Tes

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